lunes, 17 de febrero de 2014

Más propuestas a partir de los resultados de las pruebas PISA

Hoy en una columna de El Espectador titulada Maleducados?encuentro algo interesante donde el periodista comenta que los resultados de las pruebas PISA no son un jalón de orejas sólo para el sector de la educación, sino en general para todo el país, pues llevamos muchos años dedicandole en exceso altas sumas de recursos a la guerra fraticida que no nos ha llevado a ninguna parte y lo cual ha hecho que le recortemos a un renglón tan importante cómo es la educación, por supuesto por no hablar de todo lo que hemos perdido debido a la corrupción.  Que bueno que como seres humanos, sociedad y colombianos empecemos a construir y diseñar un plan de a dónde queremos estar en 20-25 años? un plan dinámico, flexible, construido por todos los colombianos, dónde el eje central sean los niños y jóvenes y su educación a todo nivel, así estaremos empezando a sembrar futuro, pero partiendo de nuestro presente, nunca es tarde para iniciar un cambio y entre más temprano lo iniciemos, mejor será el futuro de las nuevas generaciones, porque ya hemos visto que como lo hemos hecho hasta ahora no hemos recogidos frutos buenos para todo, ni hemos conseguido un mejor ser y estar  para todo colombiano.

Los invito a leer el artículo que está bien interesante con el resumen de propuestas que se deben realizar al menos a nivel docente:

sábado, 8 de febrero de 2014

Si se puede? y se debe exigir el derecho a la Educación!

QUERER ES PODER

En Colombia nos ha costado mucho esfuerzo entender y aceptar que cada uno debe hacerse responsable de lo que quiere lograr, pues si esperamos la acción del Estado lo cual debiera ser lo ideal y ético tal vez nunca llegue, por eso utilizando los recursos jurídicos al alcance se pueden lograr cosas que realmente le aporten al desarrollo de la persona y por ende de nuestra sociedad, como es el caso del joven que y su reclamación de derechos que es el eje central de esa noticia publicada en El Espectador y la cual les dejo para que saquen sus propias conclusiones:

domingo, 2 de febrero de 2014

Volvemos a escribir para pensar sobre educación

Una de las ventajas de la tecnología es que nos permite retomar cosas que habíamos dejado en el tintero, cómo por ejemplo este blog, el cual creé cuando estaba haciendo mis primeros pinitos en el arte de crear un blog y escribir en él, luego con tantos cambios que hubo en mi vida, pues no tuve ni tiempo ni deseos de volver a escribir al respecto.  Pero ahora me encuentro en una nueva etapa de mi vida en la que a través de la enseñanza-aprendizaje, pues enseñar a otros a través de lo que yo misma voy aprendiendo, siento que es una forma de servir al mundo, pues siempre he creído que vinimos a amar y a servir y para mi siento que lo puedo hacer a través de la transmisión de lo poco o mucho que puedo saber de algo, sin ser experta, pero con la convicción desde el corazón y la mente de dar lo mejor que yo pueda dar.

Se habla mucho de la buena calidad o no de la educación en Colombia, la cual tiene diferentes puntos a analizar, anexo un artículo de El Espectador donde se hace un corto análisis del resultado de una investigación realizada por la fundación Compartir, la Universidad de los Andes  y la Universidad del Rosario y cuestiona la calidad de los profesores, considerando que es el punto clave para mejorar la calidad de la educación.  Hay tantos intereses al respecto que a veces le dan a uno ganas de llorar porque por supuesto que la buena educación hace la diferencia para tener una vida digna.


Los invito a leer el artículo y lo que es mejor los comentarios, los hay de todos los bagajes, pero dan un excelente marco de que es lo que pasa en nuestro país.

En mi caso personal siempre he creído que ha faltado voluntad política en los dirigentes desde hace muchos años atrás, la educación se volvió un negocio más y por supuesto en general lo que perdura es el esquema del menor hacer con el fin de formar de manera mediocre, como por cumplir los requisitos mínimos de exigencia y así lo único que hacemos es aumentar el desempleo, el emprendimiento y por ahí de la mano va la pobreza y la repetición del ciclo a través de varias generaciones.

Pero que se puede hacer al respecto? como docentes a nivel personal considero que se debe ser muy conscientes de la importancia de esta labor y su responsabilidad y compromiso con las vidas de a quienes está formando, lo está haciendo como le gustaría que fueran los docentes de sus hijos, hermanos o familiares?  Eso de ser docente realmente es una labor que se debe desarrollar con convicción, con integridad, por amor los alumnos y por la labor que sea realiza, debe ser considerada como una misión de vida  y el compromiso debe ser con la vida misma, no por el salario porque de eso si mejor ni hablar.

martes, 9 de noviembre de 2010

La educación vs. la inclusión y la movilidad

Seguimos con el tema de la educación, es importante que nos concienticemos que no solo debemos protestar en voz baja o en voz alta, sino que tenemos que  cada uno hacer un aporte real para que veamos cambios efectivos, por ejemplo si somos docentes ser docentes integrales y éticos y dar mucho más no sólo por el salario recibido (el cual bajo cualquier  mirada nunca compensará la noble labor del maestro, por lo tanto esa tarea debe ser ejercida desde la óptica del amor a lo que se hace y el servicio que permite trascender con la conciencia de ayudar a otros a construir un mejor mañana para si) y el estudiante no conformarse con estudiar solo por una nota, sino ir más allá investigar, analizar y proyectarse y hacer aportes para que podamos crecer todos como sociedad, porque llegamos a un momento dónde solamente nos quejamos y nos lamentamos, pero no hacemos nada al respecto.

Revisemos detenidamente el siguiente artículo extraido de la revista dinero.com :

http://www.dinero.com/negocios/educacion-tema-inclusion-movilidad-social_79548.aspx

Y luego plantee cuál es su aporte para construir una mejor sociedad?

lunes, 1 de noviembre de 2010

La sociedad del conocimiento

http://www.youtube.com/watch?v=zLLL2V2q8UA&feature=related

Revisemos el video y hagamos un análisis con respecto al primer tema: "La diferencia que hace la diferencia", ahora el tema lo vamos ampliando: educación, la sociedad del conocimiento vs pobreza; qué debemos hacer para que la brecha no se siga aumentando y entre todos podamos construir una mejor sociedad?

domingo, 31 de octubre de 2010

La diferencia que hace la diferencia

La enorme responsabilidad que tenemos los educadores sobre nuestras espaldas, tiene que ver con la formación integral de seres humanos capaces de pensar, crear, diferenciar, apropiarse del conocimiento para transformarlo en oportunidades de vida y que nuestros estudiantes tengan confianza en si mismos, sean capaces de desarrollar habilidades y competencias que les permitan hacer aportes reales a la construcción de un mejor entorno económico y social a través de una vida de amor basada en el  servicio y entrega incondicional hacia todo lo que desarrolla, crea, investiga, comparte, consciente de que todo lo que hagamos debe redundar en la construcción de un mejor mañana para todos nuestros compatriotas para que podamos tener un mejor mañana y una mejor patria para nuestras nuevas genraciones, pero por supuesto para entregar una buena semilla quiièn sino nosoros los maestros debemos ser el modelo a seguir, amando nuestra noble labor y desempeñándola con total entrega, aprendiendo cada día, manteniendonos firmes en nuestros principios y valores, oriéntalos en su búsqueda de un mundo mejor.

Bueno el tema es infinitamente interesante, por ahora para meditar en los peligros que nos acechan a todos: educadores y educandos los invito a leer con total conciencia la siguiente página:
http://www.portafolio.com.co/opinion/columnistas/juancarlosbayona/politica-y-trampas-de-pobreza_7776465-3; y bueno vamos mirando que podemos hacer al respecto para no caer en esa clase de trampas.

Estamos aprendiendo a construir estas nuevas formas de comunicarnos, acorde con los nuevos tiempos.

Seguimos en contacto.

Con mi cordial saludo,


Vilma Valdés